Si tienes niños, es normal que el chupete te parezca a ratos un salvavidas… pero también una fuente de dudas: “¿Le estará deformando los dientes?”, “¿Cuándo y cómo hay que quitárselo?”. La buena noticia es que el chupete no es “malo” para los dientes por sí mismo: lo importante es cómo, cuánto y hasta cuándo se use.
De hecho, en muchos casos se utiliza correctamente para calmar, conciliar el sueño y reducir el llanto. Ahora bien, cuando el chupete se convierte en un compañero 24/7 y se alarga demasiado en el tiempo, puede influir en el desarrollo de la mordida.
¿Cómo afecta el uso de chupetes a los dientes?
Para entenderlo, piensa que la boca de tu hijo está en pleno “moldeado”: huesos, paladar, lengua y dientes de leche van adaptándose a fuerzas suaves pero constantes. El chupete no estropea el esmalte como tal, pero puede cambiar la forma en la que muerden los dientes si el hábito es intenso y prolongado. Es decir, puede provocar alteraciones en la mordida cuando se usa muchas horas al día o se mantiene más allá de ciertas edades.
Consecuencias del uso prolongado del chupete
A continuación, te detallamos las consecuencias negativas más habituales:
- Mordida abierta anterior: los dientes delanteros superiores e inferiores no llegan a tocar al cerrar la boca y queda un hueco entre ellos.
- Mordida cruzada posterior: al morder, los dientes traseros superiores quedan por dentro de los inferiores.
- Paladar más estrecho o más alto: esta es una consecuencia que no suele apreciarse a simple vista.
- Incisivos más “hacia fuera”: el uso excesivo del chupete aumenta el resalte (dientes de arriba sobresalen más que los de abajo).
- Cambios en el habla y la deglución: no es que el chupete cause problemas de lenguaje automáticamente, pero si está muchas horas en la boca el niño practica menos ciertos movimientos y puede consolidar patrones de lengua poco eficientes. Por ello, en algunos casos, en Bugella & Rubio coordinamos el tratamiento con un logopeda.
Un matiz importante: muchas de estas alteraciones mejoran solas cuando se retira el chupete a tiempo. Por eso, el momento de dejarlo es clave: cuanto antes se reduzca el hábito, menos posibilidades hay de que se cronifique un cambio en la mordida.
¿Es bueno usar chupete cuando están saliendo los dientes?
Durante el proceso de erupción dental puede ayudar a calmar el dolor y las molestias, pero no es imprescindible. Si se usa, hay que vigilar lo siguiente:
- Que sea puntual: para dormir o en momentos de consuelo, no todo el día.
- Que haya una buena higiene: con los dientes definitivos hay que tener aún más cuidado que con los temporales (de leche). No obstante, también es muy importante mantener libres de caries los dientes de leche, porque los dientes definitivos que suelen comenzar a erupcionar a los seis años no suelen convivir con el uso del chupete.
- Que no haya cambios negativos en la mordida: si empiezas a notar que la boca de tu hijo no “encaja” como antes o ves un hueco en la parte delantera de la boca, pide una revisión con nuestra ortodoncista, la doctora Silvia Bugella.
Consejos para usar correctamente el chupete
Si tu hijo lo usa, no se trata de quitárselo por completo o de golpe, sino de saber cómo hacerlo. Siguiendo unos consejos prácticos, el chupete puede ser una ayuda y no un problema. La clave no es demonizar el chupete, sino controlar tres cosas: frecuencia, duración diaria y edad de retirada.
- Úsalo con un objetivo, no como “modo automático”: idealmente, para dormir o en momentos puntuales de consuelo, no todo el día.
- No lo “endulces” nunca: ni miel, ni azúcar, ni nada parecido. Este hábito dispara el riesgo de caries.
- Cuida la higiene y el estado: límpialo siguiendo las indicaciones, cámbialo si está deformado o mordisqueado y elige modelos seguros (tamaño adecuado, ventilación, sin piezas que se desprendan…). En este punto, es importante consultar con especialistas, ya que en ocasiones se recomienda no aumentar el tamaño del chupete, sino que es mejor utilizar el más pequeño posible.
- Pon una fecha de retirada “amable”: a medida que los niños se acercan a los dos años, conviene empezar a planificar la retirada y reducir las horas de uso.
- Hacer una retirada gradual y con una serie de “reglas”: puedes poner normas como “solo en casa” o “solo para dormir” durante dos o tres semanas. También puedes hacer una despedida con ritual (guardarlo en su estuche, dejárselo al “ratoncito”, etc.). Y apuesta siempre por el refuerzo positivo (pegatinas, cuentos, plan en familia…). Si el chupete es imprescindible para conciliar el sueño, céntrate primero en reducir su uso diurno. El chupete de la noche suele ser el último en retirar.
Importancia de las revisiones tempranas
Una visita a tiempo al odontopediatra y ortodoncista, a los tres años de edad, marca la diferencia. Esto se debe a que no todos los niños responden igual al uso del chupete. Influyen la intensidad del hábito, las horas de uso, la forma de succionar, la respiración (si es oral o nasal), la deglución… Por eso una revisión a tiempo ahorra sustos y previene el agravamiento de los problemas de mordida, lo que en muchas ocasiones se traduce en tratamientos de ortodoncia complejos.
En Bugella & Rubio lo que buscamos es adelantarnos: ver si el chupete está afectando a la mordida, si hay señales de paladar estrecho o si hay hábitos nocivos asociados (succión del dedo pulgar, deglución atípica…). Además, en las revisiones aprovechamos para reforzar la prevención: higiene, flúor, alimentación y limpiezas bucodentales para evitar caries en dientes de leche.
En la Clínica Dental Bugella & Rubio apostamos por un trabajo en equipo desde el inicio. Por un lado, nuestra odontopediatra, la doctora Irene Real, se ocupa del saneamiento y la prevención a lo largo de la infancia, desde una limpieza oral profesional hasta tratamientos más específicos si hiciera falta. Por otro lado, nuestra ortodoncista, la doctora Silvia Bugella, valora el desarrollo de la mordida y si conviene hacer un seguimiento o comenzar un tratamiento de ortodoncia. Ese enfoque integral -que combina la mejora de la salud, la función y la alineación- es fundamental para conseguir resultados a largo plazo.
¿Tienes dudas sobre si el uso del chupete ya se está notando en los dientes de tu hijo? En estos casos, lo más recomendable es acudir a una revisión. Las doctoras Silvia Bugella e Irene Real pueden valorar si conviene recortar horas, acelerar la retirada o simplemente vigilar su uso.
Al final, la pregunta no es solo si el chupete es malo para los dientes, sino cuándo deja de ser útil y empieza a pasar factura. Si quieres que lo valoremos de forma personalizada, llámanos y pide tu primera consulta en nuestra clínica dental.




