El disyuntor de paladar es uno de los aparatos más utilizados en ortodoncia infantil y sirve para corregir un paladar estrecho. Si tu hijo necesita este tratamiento, es normal que te surjan dudas sobre cómo funciona, cuánto tiempo dura o cómo se utiliza en casa.
En la clínica dental Bugella & Rubio, en Getafe, la doctora Silvia Bugella (ortodoncista) y la doctora Irene Real (odontopediatra) trabajan de forma coordinada para abordar cada caso teniendo en cuenta la salud integral de la boca del niño.
En este artículo te explicamos qué es un expansor palatino, en qué situaciones está indicado, cómo se coloca y, sobre todo, cómo activarlo correctamente en casa con las mismas instrucciones que entregamos a nuestros pacientes en consulta.
¿Qué es un disyuntor de paladar?
El disyuntor de paladar (también llamado expansor palatino o expansor maxilar) es un aparato de ortopedia dentofacial que se fija en los molares superiores y ejerce una fuerza controlada sobre la sutura palatina media para ensanchar el maxilar de forma progresiva.
Su objetivo es corregir la compresión maxilar, una alteración frecuente en niños que se manifiesta con un paladar demasiado estrecho en relación con la mandíbula.
La sutura palatina media no se ha fusionado por completo durante la infancia y la preadolescencia, lo que permite separarla de forma predecible mediante este tipo de aparato. Una vez separada, se genera hueso nuevo en la zona de separación, un proceso conocido como neoformación ósea, que estabiliza la expansión conseguida.
A diferencia de la ortodoncia convencional, que mueve los dientes de forma individual, el disyuntor actúa sobre el hueso maxilar. Por tanto, se trata de un aparato ortopédico que modifica el crecimiento del tercio medio facial y sienta las bases para una oclusión (mordida) funcional.
¿Cuándo necesita tu hijo un disyuntor dental?
El expansor palatino está indicado en niños y preadolescentes que presentan un maxilar superior demasiado estrecho respecto a la mandíbula. Concretamente, los casos en los que se necesita son los siguientes:
- Mordida cruzada posterior: los molares y premolares superiores quedan por dentro de los inferiores al cerrar la boca. Es la indicación más habitual y, si no se corrige a tiempo, puede provocar una asimetría en el crecimiento facial.
- Apiñamiento dental moderado o severo: cuando el paladar es estrecho, los dientes permanentes no disponen de espacio suficiente para erupcionar en su posición correcta y se superponen unos sobre otros.
- Respiración oral predominante: un maxilar comprimido suele acompañarse de una vía aérea nasal reducida. La expansión aumenta el volumen de las fosas nasales y puede facilitar la transición a la respiración nasal. Además, el disyuntor se utiliza en pacientes con apnea del sueño.
- Hábitos prolongados como la succión del chupete o el dedo pulgar: estos hábitos comprimen el maxilar y favorecen la mordida abierta anterior. El expansor ayuda a revertir los efectos esqueléticos (en el hueso) que el hábito ha producido.
La edad ideal para colocar un disyuntor se sitúa entre los seis y los 12 años, periodo en el que la sutura palatina aún no se ha osificado completamente. Cuanto más joven sea el paciente, más predecible y estable será la expansión.
En la clínica dental Bugella & Rubio evaluamos cada caso de forma individual: la doctora Irene Real valora primero la salud bucodental general del niño y, si la boca está saneada, determina, junto con la doctora Silvia Bugella, si la expansión es necesaria y en qué momento.
Si existe algún problema previo, como caries o gingivitis, la doctora Real lo trata antes de colocar el disyuntor de paladar, porque partir de una boca sana es fundamental para que el resultado sea el mejor posible.
Tipos de disyuntores de paladar
Existen diferentes diseños de expansores palatinos, pero los dos más habituales en ortodoncia infantil son el disyuntor McNamara y el disyuntor Hyrax.
Disyuntor McNamara
El disyuntor McNamara se apoya tanto en los dientes como en la mucosa palatina, mediante una placa de acrílico que recubre parcialmente el paladar. Esta doble superficie de apoyo reparte la fuerza de forma más uniforme y reduce la inclinación de los molares durante la expansión.
El disyuntor McNamara está especialmente indicado en dentición temporal o mixta, cuando los dientes definitivos aún no han erupcionado por completo.
Disyuntor Hyrax
El disyuntor Hyrax se ancla exclusivamente sobre los dientes, sin contacto con la mucosa del paladar. Se sujeta mediante bandas cementadas en los primeros molares y, en algunos diseños, también en los primeros premolares. Al no llevar parte acrílica, resulta más higiénico y facilita la limpieza.
El disyuntor Hyrax es la opción más utilizada en dentición mixta tardía y dentición permanente, cuando los molares definitivos ya han erupcionado y proporcionan un anclaje sólido.
La elección entre un modelo y otro depende de la edad del paciente, del estado de la dentición, del patrón de crecimiento y de los objetivos del tratamiento.
¿Cómo se coloca un disyuntor de paladar? Fases del tratamiento
Gracias a la odontología digital, hoy la colocación del disyuntor es más sencilla y cómoda que hace unos años. En nuestra clínica trabajamos con escaneado intraoral, una técnica que sustituye a las antiguas impresiones con pasta y que nos permite reducir el número de visitas y las molestias para el niño. El tratamiento se organiza, por lo general, en dos citas:
- Primera cita: escaneado intraoral. Tomamos un escaneado digital de la boca del niño, que sirve para que el laboratorio fabrique el disyuntor a medida. En la mayoría de los casos no es necesario colocar separadores; y, cuando sí lo son, se colocan ese mismo día. Los separadores son unas pequeñas gomas elásticas que se sitúan entre los molares para crear el espacio necesario para las bandas metálicas. Pueden generar una ligera presión, similar a la sensación de tener algo encajado entre las muelas.
- Segunda cita: colocación del aparato. Primero probamos el aparato completo para comprobar que ajusta correctamente sobre los molares y, a continuación, lo cementamos. Después verificamos que el tornillo de activación funciona bien. A partir de este momento comienza la fase activa del tratamiento.
En algunos casos añadimos un paso intermedio el día del escaneado: la prueba de bandas. En esta prueba comprobamos que las bandas se ajustan bien a los molares, pero no se cementan, sino que se envían al laboratorio para fabricar el disyuntor sobre ellas con la máxima precisión.
Cómo activar el disyuntor en casa paso a paso
La activación del disyuntor la realizas tú, como padre o madre, en casa, siguiendo las indicaciones que entregamos en nuestra consulta. La pauta habitual consiste en dar un giro por la mañana y un giro por la tarde, salvo que la doctora Silvia Bugella indique un ritmo diferente.
Para que la activación sea cómoda y segura, sigue estos pasos:
- Coloca al niño tumbado boca arriba con la cabeza ligeramente inclinada hacia atrás. Esta posición ofrece mejor visibilidad y acceso al tornillo.
- Introduce la llave en el orificio central del tornillo. El orificio se sitúa en el centro del aparato, en la línea media del paladar.
- Empuja la llave de delante hacia atrás hasta que notes un click y veas que aparece el siguiente orificio. No gires en sentido contrario, porque deshaces la activación anterior.
- Retira la llave hacia abajo y hacia fuera, con cuidado de no retroceder el giro.
Si un día no puedes completar alguna de las activaciones, no acumules giros al día siguiente. Continúa con la pauta normal en la siguiente activación y comunícalo en la próxima revisión.
Junto con estas instrucciones, en nuestra consulta entregamos una tabla de seguimiento para registrar cada activación (mañana y tarde), con el total diario y el acumulado. Este registro nos permite verificar en cada cita de control que la expansión progresa según lo previsto.
¿Qué molestias puede notar tu hijo con el disyuntor?
Durante los primeros días tras la colocación, es habitual que el niño sienta presión en la zona del paladar, los dientes de apoyo y, en ocasiones, en el puente de la nariz o alrededor de los ojos. Esta sensación se debe a que la fuerza del tornillo se transmite a través de las estructuras óseas del tercio medio facial. Normalmente, las molestias desaparecen progresivamente a lo largo de la primera semana.
Si el niño nota que algún alambre o banda roza la mejilla o la lengua, puedes colocar cera de ortodoncia sobre la zona que molesta para aliviar la fricción hasta la siguiente revisión.
En caso de dolor intenso o persistente que no ceda con un analgésico pautado por el pediatra, contacta con nuestra clínica. No obstante, la mayoría de los niños se adaptan al aparato en pocos días y retoman su rutina habitual sin problemas significativos.
Cuidados del disyuntor: higiene y alimentación
El disyuntor exige un nivel de higiene más riguroso de lo habitual, porque los alambres y bandas crean zonas donde la placa bacteriana se acumula con facilidad. Si la limpieza no es adecuada, pueden aparecer descalcificaciones, caries o inflamación gingival, comprometiendo tanto la salud dental como el resultado del tratamiento.
Higiene bucodental con disyuntor
- Dedicar al menos cuatro minutos al cepillado después de cada comida principal.
- Inclinar el cepillo a 45 grados respecto a la encía para limpiar la zona entre la banda metálica y el borde gingival.
- En caso de utilizar un cepillo eléctrico, mantener el cabezal al menos cinco segundos sobre cada diente, cubriendo tanto la cara externa como la interna.
- Complementar el cepillado con cepillos interproximales, irrigador bucal o seda dental para acceder a las zonas que el cepillo convencional no alcanza, especialmente alrededor de las bandas y los alambres.
En la clínica dental Bugella & Rubio insistimos en que la higiene es una responsabilidad compartida entre el niño, los padres y el equipo clínico. Si observamos que la limpieza no es suficiente durante las revisiones, valoramos reforzar las instrucciones o, en casos extremos, suspender temporalmente el tratamiento activo hasta que mejore.
Alimentación durante el tratamiento
Mientras el niño lleve el disyuntor, conviene adaptar la dieta para evitar que se despeguen las bandas o se rompa el aparato:
- Evitar alimentos duros como frutos secos enteros, turrón, cortezas de pan, manzanas a mordiscos o caramelos duros.
- Evitar alimentos pegajosos como chicles, gominolas, caramelos masticables o toffees.
- Cortar los alimentos en trozos pequeños antes de comerlos, especialmente las frutas, los bocadillos y las carnes.
- Los alimentos blandos (yogur, purés, pasta cocida, tortilla o pescado) no suponen ningún problema y son los más recomendables durante los primeros días.
¿Cuánto dura el tratamiento con un disyuntor de paladar?
El tratamiento con disyuntor se divide en dos fases claramente diferenciadas:
Fase activa (expansión)
Es el periodo durante el cual se realizan los giros del tornillo. Su duración dependerá del grado de expansión necesario, pero lo habitual es que oscile entre dos y cuatro semanas. Durante esta etapa, el niño acude a revisiones periódicas para que la doctora Silvia Bugella controle que la apertura progresa de forma simétrica y en el grado previsto.
Fase de retención
Una vez alcanzada la expansión deseada, el aparato permanece en boca sin activar durante varios meses (habitualmente entre tres y seis). Este periodo es imprescindible para que el hueso nuevo que se ha formado en la sutura palatina se consolide y la expansión sea estable a largo plazo. El disyuntor actúa como retenedor durante este tiempo.
En total, el aparato suele permanecer en la boca entre cuatro y ocho meses, incluyendo ambas fases. Si durante el seguimiento se necesitan elásticos de ortodoncia, en nuestra clínica dental los proporcionamos directamente. No adquieras elásticos por tu cuenta, porque la fuerza y la dirección deben estar controladas por el equipo de ortodoncia.
Hay que tener en cuenta que un efecto visible y completamente normal a lo largo del tratamiento es la aparición de un espacio entre los incisivos centrales superiores (diastema). Este hueco indica que la sutura palatina se está abriendo y que el expansor está funcionando según lo esperado. A medida que avanza la fase de retención, los dientes tienden a juntarse de forma espontánea. Si no lo hacen, la separación se podrá resolver mediante el tratamiento con brackets o alineadores.
¿Cuánto cuesta un disyuntor de paladar?
El precio del disyuntor de paladar se sitúa entre los 1.200 y los 1.400 euros, aproximadamente. Por lo general, este importe incluye el aparato, las revisiones durante la fase activa y la fase de retención, y las instrucciones detalladas de activación y cuidados.
Si necesitas facilidades de pago, en nuestra clínica dental contamos con opciones de financiación sin coste para que el tratamiento de tu hijo no se retrase por motivos económicos. Llama y te informamos sin compromiso.
Si estás valorando un disyuntor de paladar para tu hijo, el primer paso es una consulta con el equipo de ortodoncia infantil de la clínica dental Bugella & Rubio, en Getafe. La doctora Silvia Bugella (ortodoncista) y la doctora Irene Real (odontopediatra) evalúan cada caso de forma conjunta para confirmar si la expansión es necesaria, en qué momento conviene iniciarla y qué tipo de aparato es el más adecuado.
Pide tu primera consulta y resuelve todas tus dudas.




