Los caninos incluidos son piezas dentales que no asoman en la boca a tiempo y permanecen atrapadas en el hueso o bajo la encía. Esta anomalía, aunque pueda sonar extraña, tiene solución en la gran mayoría de los casos.

En este artículo te explicamos cuáles son sus causas, cómo se diagnostican y qué opciones de tratamiento existen, tanto en niños como en adultos. Verás que actuar a tiempo marca la diferencia y que, con el enfoque adecuado, el colmillo puede recuperar su sitio en la sonrisa.

¿Qué es un canino incluido?

Un canino incluido es un colmillo que no ha erupcionado en el momento que le correspondía y sigue retenido dentro del hueso maxilar o cubierto por la encía.

El canino no es un diente cualquiera: guía el engranaje de la mordida y sostiene buena parte de la estética de la sonrisa, de ahí que casi siempre se intente recuperar. Después de las muelas del juicio, es la pieza dental que con más frecuencia se queda sin erupcionar.

El colmillo definitivo suele salir entre los 11 y los 12 años, después de los incisivos. Cuando pasa ese momento y aún no asoma, conviene estudiar si se ha quedado retenido, sobre todo si el diente de leche sigue en su lugar.

¿Por qué se quedan incluidos los caninos?

El canino permanente es de los últimos dientes en salir, lo que aumenta las posibilidades de que quede atrapado. Estas son las causas más habituales:

  • Falta de espacio en la arcada: cuando no hay hueco suficiente, el colmillo no encuentra sitio para bajar y, o no lo hace, o se desvía de su trayecto.
  • Persistencia del diente de leche: si el canino temporal no se cae a tiempo, actúa como un tapón que bloquea la salida del definitivo.
  • Posición incorrecta del germen dentario: el diente se forma con una orientación desviada y erupciona en una dirección equivocada.
  • Factores hereditarios y anatómicos: algunos aspectos que favorecen la retención del canino son la genética, un paladar estrecho o la presencia de dientes supernumerarios (piezas dentales adicionales que aparecen en la boca y superan el número habitual de dientes).

¿Cómo se diagnostica un canino incluido?

Detectar pronto un colmillo retenido es determinante para el pronóstico, y por eso las revisiones durante la infancia resultan tan valiosas. El diagnóstico combina la exploración en la consulta con pruebas de imagen.

La recomendación general de las principales sociedades científicas de ortodoncia es que los niños acudan a una primera revisión a los seis años, cuando todavía se pueden guiar la erupción de los dientes y el desarrollo de los huesos. Detectar en ese momento un canino con un recorrido anómalo abre la puerta a soluciones más sencillas.

Señales que hacen sospechar

Hay pistas que orientan al dentista antes incluso de realizar una radiografía. Las más comunes son el retraso en la caída del diente de leche, la ausencia del colmillo definitivo una vez superada la edad habitual de erupción o un pequeño abultamiento perceptible en el paladar.

Exploración clínica y radiografía panorámica

En la clínica se palpa la zona y se valora la posición de los dientes vecinos. La radiografía panorámica aporta una primera imagen de conjunto y permite localizar el colmillo retenido y su inclinación.

Escáner 3D para los casos complejos

Cuando hace falta mayor precisión, en la clínica dental Bugella & Rubio podemos recurrir a un escáner intraoral, que muestra la ubicación exacta del canino y su relación con las raíces de los dientes de alrededor.

En algunos casos, esta información en tres dimensiones es determinante para planificar el futuro tratamiento sin poner en riesgo los dientes vecinos. Cuanto mejor se conoce la posición de partida, más predecible resulta el tratamiento.

Qué consecuencias tiene no tratarlo a tiempo

Un diente atrapado puede dañar a las piezas dentales vecinas con el paso del tiempo. Estas son las complicaciones más frecuentes:

  • Reabsorción de las raíces vecinas: el colmillo retenido presiona y puede desgastar la raíz de los incisivos, comprometiendo su salud.
  • Formación de quistes: alrededor del diente sin erupcionar pueden aparecer quistes que dañan el hueso de la zona.
  • Anquilosis: el canino llega a fusionarse con el hueso, lo que dificulta mucho moverlo después.
  • Repercusión funcional y estética: la ausencia del colmillo afecta a la masticación y al aspecto de la sonrisa.

Tratamiento de los caninos incluidos

En Bugella & Rubio realizamos un completo estudio de ortodoncia antes de planificar cada caso. En dicho estudio se valoran, entre otros factores, la edad del paciente, la posición del diente y el estado del resto de la boca. Las opciones van desde la simple vigilancia hasta la combinación de ortodoncia y cirugía.

Cuando es necesario recurrir a ambos tratamientos (ortodoncia y la cirugía) la coordinación entre nuestros profesionales resulta clave. Ese trabajo en equipo es lo que permite abordar el problema desde la base, con resultados más satisfactorios y estables a largo plazo.

Observación controlada

En algunos casos, sobre todo cuando el diente está muy alto o el paciente es adulto y no presenta molestias, se opta por vigilar su evolución con revisiones periódicas en lugar de intervenir de entrada.

En dichas revisiones periódicas se controla el diente con radiografías para comprobar que no daña a sus vecinos ni forma quistes. Ante cualquier cambio negativo, se planifica un tratamiento activo.

Tratamiento interceptivo en niños

Cuando el problema se detecta pronto, a veces basta con retirar el canino de leche para despejar el camino y guiar la erupción del diente definitivo. Ganar espacio con un disyuntor de paladar y/o alineadores transparentes también ayuda a que el colmillo baje por sí solo.

Actuar en esta fase, antes de los 11 años, es lo que ofrece mejores resultados, porque el hueso todavía es moldeable y el diente conserva su capacidad de erupcionar.

Fenestración y tracción ortodóncica

Es la solución más habitual. Consiste en descubrir el diente mediante una pequeña cirugía, colocarle un botón o aditamento y, con ortodoncia, “tirar” de él poco a poco hasta llevarlo a su posición. En los casos más complejos se pueden emplear microtornillos como puntos de anclaje para dirigir mejor esa tracción.

Extracción y sustitución del diente

Si el canino está anquilosado o su posición hace inviable la tracción, se valora la extracción. En esa situación, el espacio dejado por el diente extraído puede resolverse más adelante combinando ortodoncia con implantes, siempre según lo que necesite cada paciente.

Esta vía se reserva para cuando recuperar el canino no es realista, ya que la prioridad siempre es conservar el diente natural. La decisión se toma tras valorar la posición del colmillo, la edad del paciente y el estado del hueso.

OpciónEn qué consisteCuándo se plantea
ObservaciónRevisiones periódicas sin intervenir.Diente muy alto o sin repercusión en adultos.
Tratamiento interceptivoRetirada del canino de leche y ganancia de espacio.Niños, cuando se detecta a tiempo.
Fenestración y tracciónCirugía para exponer el diente y ortodoncia para colocarlo.Opción más habitual con buen pronóstico.
Extracción y sustituciónRetirada del canino y reposición posterior del hueco con un implante.Diente anquilosado o tracción inviable.

Caninos incluidos en niños y en adultos: por qué cambia el enfoque

La edad condiciona mucho el pronóstico, hasta el punto de que el abordaje en un niño y en un adulto no es el mismo.

En los más pequeños, el objetivo es preventivo: aprovechar que el hueso todavía se está desarrollando para guiar la erupción y evitar cirugías mayores. Por eso una primera revisión de ortodoncia temprana permite anticiparse.

En el adulto, el colmillo lleva más tiempo retenido y crece la probabilidad de que esté anquilosado, por lo que la tracción puede ser más larga y, en algunos casos, inviable. Aun así, muchos adultos recuperan su canino con un tratamiento combinado de cirugía y ortodoncia bien planificado.

Cuánto dura el tratamiento y cómo es la recuperación

Colocar el colmillo en su posición adecuada suele llevar entre año y medio y dos años, aunque en los casos más complejos este periodo puede alargarse un poco más.

El tiempo exacto depende de varios factores:

  • La edad: cuanto antes se empiece, más fácil y rápido suele ser el movimiento.
  • La posición del diente: si está muy alto o girado, debe hacer un recorrido más largo.

El tratamiento debe ser muy preciso, ya que cada milímetro cuenta. Avanzar despacio es justo lo que permite llevar el colmillo a su posición sin afectar a los dientes de alrededor.

Recuperación tras la fenestración

La cirugía para exponer el diente es una intervención menor y su postoperatorio suele ser llevadero. Durante los primeros días es habitual notar una ligera inflamación o molestias leves, que normalmente se toleran bien con la medicación pautada por el equipo.

Si notas una inflamación que va a más, un sangrado que no cede o un dolor intenso que no mejora con la medicación, conviene llamar a la clínica para que valoremos la zona. Son situaciones poco frecuentes, pero es mejor consultarlas a tiempo.

Conviene extremar la higiene de la zona, optar por una alimentación blanda y fría los primeros días y no saltarse las revisiones.

¿Se pueden prevenir los caninos incluidos?

Los caninos incluidos tienen solución, sobre todo cuando se detectan pronto. La clave está en las revisiones durante la infancia y en vigilar la caída de los dientes de leche. Cuando el ortodoncista observa que falta espacio o que el recorrido del colmillo es anómalo, puede intervenir de forma temprana y ahorrar tratamientos más largos en el futuro.

Sin embargo, los caninos incluidos no siempre se pueden evitar, ya que muchos casos tienen un origen genético o anatómico.

Sea cual sea el caso, recuerda que cada paciente es distinto y que solo una valoración profesional puede confirmar qué necesitas.

En la clínica dental Bugella & Rubio, en Getafe, trabajamos la ortodoncia dentro de una filosofía de tratamiento integral, cuidando primero la salud de la boca para que el resultado sea estable y duradero.

Si te preocupa un colmillo que no ha salido, llama y pide tu primera consulta con la doctora Silvia Bugella, especialista en ortodoncia, y su equipo. Valoraremos tu caso y te explicaremos todas las opciones que tienes.

Fuentes

●    Egido Moreno S, Arnau Matas C, Juárez Escalona I, et al. Caninos incluidos, tratamiento odontológico. Revisión de la literatura. Avances en Odontoestomatología. 2013;29(5):227-238.

●    Ceraulo S, Barbarisi A, Oliva B, et al. Treatment Options in Impacted Maxillary Canines: A Literature Review. Dentistry Journal. 2025;13(9):433.

●    Travassos R, Basto D, Marto CM, et al. Factors Influencing the Duration of Orthodontic Traction of Impacted Maxillary Canines: A Systematic Review and Meta-Analysis. Applied Sciences. 2026;16(6):2811.

Clínica dental Bugella & Rubio
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