Para mantener unos dientes bonitos y sanos es importante cepillarse correctamente los dientes. Para ello resulta imprescindible el uso de los cepillos de dientes.

El cepillo de dientes es el instrumento de higiene bucodental que se emplea para limpiar los dientes y encías e incluso la propia lengua. Actualmente existen infinidad de tipos de cepillos de dientes: manuales o eléctricos, grandes o pequeños, en diferentes colores y texturas, con distintas formas y dureza de sus cerdas.

Nosotros solemos aconsejar cepillos de cabezal de tamaño reducido, cerdas suaves o medias, a continuación, os explicamos por qué.

¿Qué son las cerdas de un cepillo de dientes?

Las cerdas son los filamentos finos que se encuentran en el cabezal del cepillo de dientes y que entran en contacto directo con los dientes y encías en el proceso de limpieza de los mismos.

Las cerdas, por lo general, tienen un acabado redondeado y deben ser firmes, pero tener la suficiente flexibilidad para de esta manera poder eliminar de forma eficaz los restos de alimentos sin dañar los dientes.

En el mercado se pueden encontrar cepillos de dientes con cerdas o filamentos con diferentes niveles de dureza.

Dureza de las cerdas de un cepillo de dientes

Existen distintos tipos de cerdas de cepillos de dientes que permiten abarcar las diferentes necesidades de las personas. Estas se clasifican en función de la dureza de los filamentos.

Cerdas duras

Son las cerdas o filamentos del cepillo de dientes que tienen una dureza mayor y son más rígidas.

Su uso, en nuestra opinión, no está justificado, preferimos que nuestros pacientes utilicen cepillos de dureza media o suave, puesto que los cepillos de cerda dura pueden retraer fácilmente la encía y erosionar el esmalte del cuello del diente si el paciente ejerce demasiada presión. Además se puede conseguir un cepillado adecuado adecuado utilizando medio o suaves.

Cerdas medias

Este tipo de cerdas en los cepillos de dientes son las más indicadas para el público en general, pues permiten una limpieza adecuada y profunda de los dientes y encías.

Cerdas suaves

Estas cerdas o filamentos son las más adecuadas para aquellas personas que tienen problemas de sensibilidad dental, o bien que se están recuperando de algún tratamiento o cirugía odontológica.

De forma independiente al tipo de cepillo de dientes que utilices y la dureza de sus cerdas, es muy importante que controles la presión que ejerces sobre tus dientes y encías en el proceso de limpieza de los mismos, intentando cepillarte con suavidad sin ejercer una presión excesiva que podría dañar el esmalte y la encía.

El cepillo de dientes eléctrico que recomendamos es el aquel que tiene un movimiento oscilante-rotacional, por ser el que más ha demostrado su eficacia. Siempre con cabezales redondos de cerdas suaves y si el paciente tiene tendencia a apretar demasiado al cepillarse, que adquiera aquel que tenga sensor de presión. El cepillo eléctrico es un facilitador pero no es estrictamente necesario.

Desde la Clínica dental Bugella y Rubio te recomendamos usar un cepillo de dientes con una dureza media o suave según vuestra preferencias, así como mantener una correcta higiene bucodental cepillándote los dientes al menos 3 veces al día, dándole especial importancia al cepillado de antes de dormir . Si no tienes claro que cepillo de dientes es el más adecuado para ti ¡no lo dudes, consúltanos!