Las aftas afectan a alrededor del 20 % de la población española. Controlar este problema se reduce a conocer sus causas y manejar los síntomas. Obtener un alivio duradero puede requerir cambios en la dieta o buscar atención profesional de su dentista.
¿Qué es una afta?
Una afta es una úlcera abierta que puede aparecer en los labios, la garganta, la lengua o los tejidos de la boca. Las aftas suelen ser amarillentas o grises en el centro con un borde rojo. Pueden aparecer solas o en grupos.

Las aftas se distinguen por su tamaño: las aftas menores varían de 3 a 10 mm de ancho; las aftas mayores son más grandes. Las aftas menores generalmente no dejan cicatrices. Las aftas mayores a menudo sí.
Las aftas son desagradables y poco atractivas, pero generalmente no representan una amenaza grave para la salud de la persona. Sin embargo, en algunos casos pueden indicar una afección subyacente grave, como una deficiencia de vitaminas en curso, problemas gastrointestinales o incluso cáncer bucal. Solo un dentista puede decirlo con certeza.
¿Qué causa las aftas?
Las aftas pueden tener varias causas, entre ellas:
- Sexo. Las mujeres y las niñas tienen más probabilidades de sufrir aftas, debido a los cambios hormonales que se producen en sus cuerpos.
- Problemas nutricionales. Por ejemplo, las personas cuya dieta es deficiente en vitamina B12, hierro, zinc o ácido fólico pueden tener más probabilidades de desarrollar aftas.
- Opciones dietéticas. Los alimentos picantes o ácidos pueden aumentar el riesgo de aftas o empeorar los síntomas del problema.
- Cuidado bucal inadecuado. Por ejemplo, cepillarse los dientes con demasiada fuerza o usar una pasta de dientes que contenga lauril sulfato de sodio puede provocar aftas.
- Efectos secundarios médicos. Los medicamentos que pueden desencadenar aftas incluyen aspirina, betabloqueantes y sulfamidas.
Maneras efectivas de controlar los síntomas de las aftas

La buena noticia es que existen formas de controlar los síntomas de las aftas. La mayoría de los pacientes pueden disfrutar de un alivio duradero utilizando uno o más de los siguientes enfoques:
- Realizar cambios simples en la dieta. Evitar los alimentos picantes o ácidos e incorporar más frutas y verduras frescas en su dieta puede ser todo lo que se necesita para resolver el problema.
- Deje de fumar. El consumo de tabaco es un factor de riesgo importante para quienes padecen aftas. Pregúnta a tu dentista sobre nuevos medicamentos que puedan ayudarlo a dejar de fumar.
- Cambie de medicamento. Si sospecha que sus aftas son un efecto secundario de sus medicamentos, pídale a su dentista u otro profesional de la salud que le recomiende otras opciones.
- Controla el estrés. La tensión emocional puede desencadenar aftas o hacer que sus síntomas sean más desagradables.
- Cambia tu estilo de cepillado. Es posible que desee cambiar a un cepillo de dientes diferente o a una marca de pasta de dientes diferente. Su dentista puede aconsejarle más.
Cómo aliviar las molestias de las aftas
Otra forma de controlar las aftas es utilizar uno de los siguientes productos para aliviar las molestias:
- Peróxido de hidrógeno. Mézclalo con partes iguales de agua y úselo como enjuague bucal.
- Leche de magnesia. Aplique unas gotas en un hisopo de algodón sobre la zona afectada cuatro veces al día. Esto es especialmente útil como complemento a un enjuague bucal con peróxido de hidrógeno.
- Bicarbonato de sodio mezclado con agua. Puede beber la solución o usarla como una pasta sobre la llaga.
- Preparaciones de venta en farmacias. Pídele a tu dentista o farmacéutico que te recomiende un producto.
.
Recuerda que, si tienes alguna duda sobre odontología, en Bugella & Rubio estaremos encantadas de atenderte. ¿Necesitas un tratamiento?




