Si te han dicho que tienes periodontitis y te han hablado de sus posibles consecuencias negativas, es normal que te estés preguntando: “¿Voy a perder mi diente?”. Lo cierto es que muchos dientes con periodontitis se pueden salvar, pero requieren un plan de acción rápido y adecuado: diagnóstico preciso, tratamiento integral y, sobre todo, constancia.

En la clínica dental Bugella & Rubio trabajamos justo así: desde los cimientos, con un enfoque conservador y un equipo médico muy especializado y coordinado.

¿Realmente se puede salvar un diente con periodontitis?

La periodontitis no se “cura” como tal, ya que es una enfermedad crónica y con una alta probabilidad de recidiva. Sin embargo, sí se puede controlar. Y cuando se controla, es posible mantener tus dientes durante muchos años.

La periodontitis es una enfermedad inflamatoria de las encías y del hueso que sujeta el diente. Si no se trata, esos tejidos de soporte se van perdiendo, dando lugar a síntomas como:

  • Sangrado al cepillarte, usar hilo dental o comer.
  • Encías enrojecidas, inflamadas o retraídas. La retracción da sensación de dientes “más largos”.
  • Mal aliento persistente
  • Movilidad del diente.
  • Troneras (pequeños triángulos negros entre los dientes).
  • Sensibilidad y dolor de encías.

¿De qué depende que se pueda salvar un diente? Sobre todo de cuánta pérdida de soporte hay, de si la infección está activa y de tus factores de riesgo (tabaco, diabetes mal controlada, bruxismo, falta de higiene oral…). Estos factores influyen mucho en el pronóstico de cada diente.

Y un matiz importante: que un diente tenga movilidad no significa automáticamente que esté perdido. A veces la inflamación y la propia mordida empeoran la movilidad, y al controlar la infección y ajustar la oclusión, la situación mejora.

Tratamientos para salvar un diente con periodontitis

En función del avance de la enfermedad, la periodontitis se puede abordar por pasos, empezando por lo básico y escalando si hace falta. Cada caso debe estudiarse de manera individual para escoger el tratamiento menos invasivo y más eficaz posible.

En una enfermedad como la periodontitis, el tiempo es esencial y por ello en Bugella & Rubio incidimos en la importancia de un diagnóstico y plan de tratamiento certeros.

Tratamiento periodontal

Es la base del tratamiento para todos los pacientes. Suele incluir:

  • Estudio periodontal: se realiza una exploración clínica y radiológica para valorar aspectos como el sangrado, la movilidad y la pérdida de soporte. Asimismo, se lleva a cabo un sondaje periodontal para medir con precisión la profundidad de las bolsas periodontales (pequeños depósitos entre la encía y el diente donde se acumulan las bacterias). Por último, es fundamental evaluar los hábitos y factores de riesgo.
  • Raspado y alisado radicular: es una limpieza profunda por debajo de la encía para eliminar el sarro y la placa bacteriana. Esta técnica se conoce coloquialmente como curetaje.
  • Revisión y explicación de técnicas de higiene: la higiene oral en casa es fundamental para controlar la enfermedad y poder salvar los dientes con periodontitis.

Este paso busca reducir la inflamación, el sangrado y la profundidad de las bolsas periodontales, así como la carga bacteriana de la boca. En muchos casos, solo con esta fase ya se consigue estabilidad.

Tratamiento antimicrobiano

Este paso no es necesario en todos los pacientes. Cuando hace falta, puede incluir:

  • Antisépticos en pautas concretas (por ejemplo, en momentos puntuales tras el tratamiento). Uno de los antisépticos más utilizados en pacientes con periodontitis es la clorhexidina.
  • Antibióticos solo cuando están indicados por el tipo de periodontitis, la respuesta al tratamiento o situaciones concretas. Antes de administrar un antibiótico se deben valorar adecuadamente los riesgos y beneficios.

En este punto, es importante entender que los antisépticos y los antibióticos no sustituyen el tratamiento periodontal. Pueden ser un complemento, pero no la base. Además, en cualquiera de los casos es imprescindible respetar las pautas de uso marcadas por el odontólogo, sin exceder ni reducir dosis o tiempos.

Cirugía periodontal

Si tras la fase inicial quedan bolsas profundas que no permiten mantener la zona limpia ni la enfermedad controlada, puede plantearse la cirugía. Esta permite:

  • Acceder mejor a las raíces de los dientes y limpiar a fondo
  • Reducir el tamaño de las bolsas periodontales.
  • En algunos casos, se puede llevar a cabo una cirugía regenerativa para recuperar el soporte perdido (encía y hueso).

Seguimiento

Esta es la parte más infravalorada de todo el proceso, pero la más decisiva. La evidencia científica actual es clara: tras el tratamiento activo, el mantenimiento periodontal reduce la probabilidad de reactivación y pérdida dental.

Por tanto, para poder salvar un diente con periodontitis a largo plazo es fundamental acudir a revisiones periódicas, cuya frecuencia se debe adaptar al perfil de riesgo del paciente. En muchas ocasiones, estas revisiones deben hacerse cada tres o cuatro meses al principio y, si la higiene y los hábitos en casa son los adecuados, se pueden espaciar hasta hacerlas cada seis u ocho meses.

En concreto, las revisiones son fundamentales para:

  • Controlar los niveles de placa bacteriana y sarro.
  • Evaluar los síntomas (enrojecimiento, sangrado, inflamación y retracción de encías) y detectar la reaparición de la enfermedad de manera temprana.
  • Pautar y llevar a cabo las limpiezas profesionales adecuadas, enfocadas en las zonas de mayor riesgo,
  • Reforzar y recordar técnicas de higiene.

Tratamiento de la periodontitis en casa

Si te estás preguntando si se puede salvar un diente con periodontitis, es imprescindible que te quedes con esta idea y la recuerdes siempre: lo que haces tú cada día en casa cuenta tanto como lo que hacemos en clínica. Tu rutina diaria es parte del tratamiento.

Higiene oral

  • Utiliza un dentífrico con flúor.
  • Cepíllate los dientes tres veces al día, después de cada una de las comidas principales. Dedica tiempo a la línea de la encía.
  • Usa cepillos interdentales una vez al día.
  • Utiliza hilo dental una vez al día, en las zonas donde el cepillo interdental no entre.
  • Apóyate en un irrigador, si quieres: puede ayudar como complemento, pero no sustituye lo anterior.

Hábitos saludables

  • Si fumas, plantéate dejarlo: el tabaco es un factor de riesgo y empeora la respuesta al tratamiento.
  • Si tienes diabetes, intenta llevarla controlada: encías y metabolismo van muy de la mano.
  • Si aprietas o rechinas los dientes (bruxismo), una férula de descarga puede proteger tus dientes y los tejidos de soporte.
  • Cuida el descanso y el estrés: no “causan” periodontitis, pero pueden influir en tus hábitos, el bruxismo y la respuesta al tratamiento.

¿Cuándo ya no se puede salvar un diente con periodontitis?

Un diente se considera insalvable cuando, por pronóstico, mantenerlo supone más problemas que beneficios. Y cuando, además, ninguno de los tratamientos disponibles ofrecen un buen pronóstico a largo plazo.

Por lo general, se toma la decisión de que un diente con periodontitis no se puede salvar cuando se combinan varios de estos puntos:

  • Movilidad muy avanzada.
  • Pérdida de soporte severa.
  • Infección persistente pese a tratamiento y buen mantenimiento.
  • Raíces dentales muy comprometidas (fracturas, caries subgingival profunda, etc.).
  • Dolor o abscesos recurrentes.

Debido a la trascendencia de la decisión, esto no debe determinarse a la ligera. En Bugella & Rubio lo decidimos con diagnóstico, mediciones, radiografías, valoración de riesgos y escuchando las prioridades de nuestros pacientes (función, estética, tiempos, presupuesto…).

Si finalmente hay que extraer, nuestra filosofía sigue siendo la misma: planificarlo bien y, si procede, sustituir los dientes que no se pueden salvar de forma segura (implante, puente, prótesis…), solo cuando las encías estén sanas y estables.

Si has llegado hasta aquí, quédate con esta idea: periodontitis no es sinónimo de perder dientes, pero sí es una llamada a actuar cuanto antes y de la mano de odontólogos muy especializados y experimentados en casos como el tuyo.

Si te preocupa un diente, llámanos y pide tu primera consulta en nuestra clínica dental de Getafe con el equipo especializado: la doctora Elena Rubio, especialista en Implantología y Periodoncia, y la doctora Laura Sanguino, especialista en Periodoncia.

Clínica dental Bugella & Rubio
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.